Adegas Gran Vinum, S.L

Bodega D.O. Rías Baixas
Subzona: 
Val do Salnés
Rego De Alcalde,s/n-san Miguel Deiro
36620 Vilanova De Arousa Pontevedra
España

Capacidad de producción: 
+ 200 HL

Marcas: 
Esencia Diviña
Gran Vinum
Mar de Viñas
Nessa

El Cultivo de la vid en la Familia Piñeiro Cores, es labor realizada durante generaciones, los abuelos comenzaron una reestructuración de nuestros viñedos consistente en unir el terreno que poseían muy fragmentado, con elaborados costes de producción, en parcelas más razonables desde el punto de explotación, a la vez que iban arrancando los híbridos productores directos, é implantando la variedad albariño. Y así, sin prisas, pensando todos los pasos a seguir, en una de las fincas de la familia nace en el año 2.002 “Adegas Gran Vinum, S.L.” Nuestra bodega elabora sus vinos bajo el sello de calidad que implica la pertenencia a la D.O. Rías Baixas. Más concretamente está ubicada en la Sub-zona del Valle del Salnés, comarca geográfica que coincide con la apertura del valle del río Umia, en las Rías Baixas en la provincia de Pontevedra – Galicia – España. En esta sub-zona hay un claro predominio del viñedo monovarietal Albariño que alcanza su máxima expresión cualitativa en este clima y en este suelo, ligado a su código genético, esta variedad posee gran capacidad de producción de azucares, que puede alcanzar los 12-13%vol. De alcohol sin dificultad. Además, simultáneamente lo que es excepcional, mantiene una riqueza en ácidos que muy pocas variedades lo consiguen en todo el mundo, unido a una riqueza en componentes aromáticos y sápidos que hacen sus vinos muy identificables. Nuestras fincas situadas en laderas mirando al río Umia y la ría de Arousa, son trabajadas siguiendo las prácticas culturales transmitidas durante generaciones, encaladas con concha de almeja y berberecho; podas en verde y aclareo de racimos son labores habituales en nuestras parcelas, conducidas en el parral típico gallego. La bodega posee 3,2 hectáreas de viñedo propio y el resto se compra a viticultores de la zona con unos contratos vinculantes a la calidad y compromiso a seguir los estados fenológicos de la viña, seguimiento de prácticas culturales y tratamientos por la dirección técnica de la bodega. La recolección obedece a una programación donde se hace un seguimiento exhaustivo de cada parcela, comprobando periódicamente los parámetros de maduración.