El Consejo Regulador establece un protocolo y normas de prevención para veedores y personal técnico de cara a la vendimia


  El Consejo Regulador ha puesto en marcha un protocolo y unas normas de prevención de cara a esta campaña de vendimia. Dichas directrices se aplican a los 24 veedores/auditores y al personal técnico del propio Consejo Regulador que supervisarán el proceso de recogida de la uva en las distintas bodegas de la Denominación de Origen Rías Baixas y a las bodegas y viticultores implicados.

Según explica el secretario del Consejo Regulador, Ramón Huidobro, “estas medidas se han adoptado en coordinación con las Consellerías de Sanidade –a través del SERGAS- y de Medio Rural con el fin de garantizar las actuaciones higiénico-sanitarias y de prevención contra la COVID-19 en el desarrollo de las distintas auditorías”. Además de los tests serológicos que estos días se realizan a los veedores/auditores implicados en la presente campaña de vendimia, el Consejo Regulador pondrá a disposición de los mismos mascarillas quirúrgicas, gel hidroalcohólico y guantes con objeto de facilitar la protección personal.

A mayores, y con el máximo espíritu de colaboración para la protección de la salud de las personas, “desde el Consejo Regulador –añade Huidobro-, en cumplimiento con la petición formulada por la Agencia Galega de Calidade Alimentaria (AGACAL) y el SERGAS, hemos trasladado a las bodegas y asociaciones del sector la información remitida por la Xunta de Galicia con el objetivo de maximizar la seguridad en las explotaciones agrícolas”, en consonancia con los protocolos de prevención y control de la infección por el virus SARS-CoV-2 que ha elaborado el Servizo Galego de Saúde para las empresas que emplean a trabajadores temporeros.

Precisamente entre las medidas que en ellos se reflejan, figura la realización por parte del SERGAS, y previo al inicio de esta campaña, de test serológicos de detección de anticuerpos anti-SARS-CoV-2 para todas las personas involucradas en la vendimia. El objetivo pasa por conjugar la continuidad de la actividad agrícola, con la salud y protección de los trabajadores de campo, de las empresas que los contratan y de la población en general.

El protocolo del Consejo Regulador también establece una serie de pautas a seguir, incluidas en la documentación entregada a todos los profesionales involucrados en esta vendimia. Estas implican que cada veedor deberá realizar todos los días un breve reconocimiento de su salud personal que registrarán en el documento Verificación síntomas compatibles con COVID-19 y reportarán al Consejo Regulador antes de comenzar la jornada laboral. En caso de notar algún síntoma (tos seca, fiebre, dificultades respiratorias o malestar, pérdida de gusto y/o olfato), deberán informar inmediatamente y ponerse en contacto con las autoridades sanitarias.

Además de las medidas generales –uso obligatorio de mascarilla, higiene de manos y distancia mínima de seguridad interpersonal-, se establecen una serie de especificidades relativas a las auditorías a realizar en las bodegas inscritas y en viñedo. Veedores y bodegas informarán de sus respectivos protocolos de actuación con el fin de que ambas partes respeten las directrices que en ellos se reflejan, optimizando, de este modo, su labor.

Las reuniones entre auditores y personal responsable de bodega siempre se concertarán previamente de mutuo acuerdo, facilitando la flexibilidad horaria. Según se especifica en el protocolo del Consejo Regulador, los encuentros se realizarán con un número de interlocutores “lo más reducido posible”.

Cuando se lleven a cabo las comprobaciones, el auditor las realizará con la máxima precaución y acompañado por una única persona de la bodega o explotación. En el caso de la recogida de evidencias, se evitará “el contacto con el material de bodega. Se facilitará como norma siempre el traslado de datos vía telemática, solicitando, además, permiso para tomar fotos que agilicen la recogida de hallazgos”.

En cuanto a la redacción de informes y levantamiento de actas, los veedores deberán realizarlas a solas. A continuación, las leerá y explicará su contenido antes de su firma por el responsable de bodega, con el objetivo de minimizar el tiempo de las reuniones.

En definitiva, el Consejo Regulador insiste en que la finalidad última de todas estas medidas es la de conjugar las labores de auditoría y control de vendimia, con los trabajos de viñedo sin descuidar la protección de los trabajadores de campo, de las bodegas y de la población en general.

Muestreos constantes

Mientras tanto, desde el Consejo Regulador y las propias bodegas se están llevando a cabo muestreos constantes en campo con el fin de comprobar el estado de la uva de cara a establecer el momento óptimo para su recogida. Si bien se mantiene la previsión de comienzo de la vendimia de manera generalizada para la primera quincena de septiembre –tal y como se recoge en el informe de estimación de vendimia-, todo va a depender de la evolución que se registre en los próximos días y de las condiciones meteorológicas.