Cincuenta marcas de la Denominación de Origen Rías Baixas participan en la Wine & Spirits de Hong Kong


Los vinos de Rías Baixas renuevan su participación en la undécima edición de la feria International Wine & Spirits Fair 2018, que transcurre estos días, concretamente del 9 al 11 de noviembre, en Hong Kong. La participación de las marcas de Rías Baixas se incrementa este año hasta 50, con una representación de 26 bodegas.

A Hong Kong se han desplazado Ramón Huidobro, secretario general del Consejo Regulador, y Eva Mínguez, directora del Departamento de Marketing  para dar a conocer al prescriptor asiático las características de estos vinos atlánticos.  Los importadores procedentes de  diferentes países asiáticos como China, Japón o Tailandia, entre otros, ya empiezan a conocer estos vinos por su presencia año a año en esta feria: “Lo cierto es que los vinos blancos tenemos mucho trabajo que hacer en este mercado en el que, poco a poco, vamos encontrando nuestro sitio. En el caso concreto de la Denominación de Origen Rías Baixas, los profesionales ya se acercan a nuestro stand para interesarse por la variedad albariño, incluso, algunos ya nos preguntan por marcas” explica Eva Mínguez.

La relevancia de esta cita está en que en su edición anterior contó con más de mil expositores y 38 países participantes, a lo que hay que sumar los más de 19.800 profesionales provenientes de 75 países.  En cuanto al público no profesional que pasó por la feria en 2017 ascendió a los 20.000 participantes.

El mercado asiático es uno de los puntos de interés para la Denominación de Origen Rías Baixas, especialmente Japón, seguido por China. En ambos países se llevan años trabajando desde el punto de vista promocional. De hecho, en el caso de este último mercado la evolución de las ventas los últimos años es muy positiva. China exportó 31.348,88 litros en el ejercicio 2017, con un incremento del 6,73 % respecto al ejercicio anterior. Se trata de un mercado con un alto poder adquisitivo, pues 7,41 millones de habitantes poseen una gran capacidad de compra. A ello hay que sumarle que es un puerto franco y carece de aranceles e impuestos sobre el vino, lo que lo convierte en un centro re-exportador de la zona. Además prácticamente todo el vino que se consume en Hong Kong es de importación.