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Entrevista con Tim Atkin: “No hay un solo carácter, no hay un solo Albariño, no hay un solo D.O. Rías Baixas”

07 de junio

Con una dilatada trayectoria, el británico Tim Atkin ha estado estos días visitando los viñedos y las bodegas de la D.O. Rías Baixas. El Master of Wine cuenta con numerosas publicaciones en diferentes medios de comunicación de gran relevancia internacional, como The Times o The Observer. Además, es presidente de los New Wave Spain Awards y copresidente del International Wine Challenge. Atkin visitó por primera vez la D.O. Rías Baixas en 1997 y ahora, 25 años después, asegura estar completamente enamorado de Galicia, de su gastronomía y de sus vinos.

 

¿Qué le parece si aprovechando que su experiencia en Galicia está terminando empezamos la casa por el tejado? Cuéntenos cómo ha sido su experiencia en la Denominación de Origen Rías Baixas.

¡Ha sido fantástica! Estoy terminando con lluvia y empecé con lluvia, pero en el medio ha habido mucho sol; una cosa bastante rara para ser Galicia. Tuve la suerte de visitar 30 bodegas y catar casi 300 vinos. Durante este tiempo visité bodegas y viñedos, pero también ha sido un tiempo de conocimiento y de búsqueda. ¡Me ha encantado!

Crítico, gurú, influencer… necesitaríamos varias páginas para enumerar todo su currículum, pero lo que está claro es que su opinión importa, y mucho. ¿Cuál es el secreto de Tim Atkin?

Mi secreto es que trabajo mucho y me gusta lo que hago. Hay personas que no tienen esta suerte y trabajan en algo que no les gusta. Yo tengo la suerte de hacer un trabajo que me encanta porque puedo viajar, porque puedo conocer la gastronomía de la zona y porque me gusta la gente.

Soy periodista y siempre me ha gustado aprender, escuchar y leer sobre países y sobre personas. Para mí, es el trabajo perfecto. No sé si lo hago a la perfección, pero sí lo mejor que puedo.

Emitir un buen juicio en una cata cuando ya has probado 300 vinos diferentes en pocos días es sin duda una ardua tarea. ¿Cómo se emite un juicio objetivo?

Hay que tomarse su tiempo y no catar con tanta asiduidad. En un día cato entre 25 y 50 muestras, aunque puedo llegar a catar hasta 200.

Hay que levantarse temprano, es importante dormir bien, no comer demasiado, no tomar mucho café y dar a cada vino el tiempo y la paciencia que merece. Esto es importante, pero también hay que intentar ser lo más objetivo posible. Algo que no es fácil, ya que, como ser humano, estoy influenciado por las botellas, por las etiquetas, por las personas y por la tradición de la bodega, pero intento ser lo más objetivo posible.

Es posible que conozcamos a pocos o a ninguna persona que haya catado tantos vinos de diferentes partes del mundo. ¿Qué necesita un vino para ser bueno?

Para ser bueno, tiene que beberse con facilidad, es decir, que se disfrute fácilmente. Para ser muy bueno o excelente, tiene que comunicar algo más especial: su historia, su terruño… y tener algo que es casi imposible de definir.

Los vinos excelentes destacan de la mayoría de los vinos; los vinos buenos son agradables al paladar, ¡pero excelentes hay muy pocos en el mundo!

Con la objetividad que le caracteriza: ¿Cómo definiría a los vinos D.O. Rías Baixas? ¿Son excelentes y únicos?

El Albariño para mí es una variedad de uva excelente que puede lograr conseguir vinos básicos y afrutados con buena acidez o hasta unos de los mejores vinos blancos de España y del resto del mundo.

Una cosa que me ha sorprendido mucho es la calidad de los tintos, ya que cuando vine por primera vez en el año 1997 no había. Me gustaron muchísimo también los blends, los coupages con Albariño, Treixadura, Loureira y Caíño Blanco y otras cepas.

Aunque el Albariño sea la variedad más emblemática, ¡hay mucho más por descubrir!

Si tuviera que definir con una frase cuáles son los aspectos diferenciadores de los vinos D.O. Rías Baixas, ¿cuáles serían?

Para mí sería frescura. Son vinos frescos, con acidez, con mineralidad, con “graniticidad”… El granito es la base del suelo de muchos de los vinos de la D.O. Rías Baixas y da un cierto carácter a los vinos de la región.

El terroir de las Rías Baixas es mágico y los viñedos y formas de cultivar la vid en esta zona son muy diferentes a otras partes del mundo. ¿Cree que estos aspectos tan singulares influyen en el resultado final de los vinos?

Totalmente. Hay mucha más diversidad de la que pensamos, ya que hay varios tipos de terruños. Hay suelos de granito, pero también de xisto (pizarra), de arcilla y de arena. La proximidad del mar, de los ríos y de las rías también influye, al igual que la altitud, la exposición al sol, el sol de la mañana, de la tarde, la exposición al sur, norte… y la manera en la que los enólogos elaboran los vinos: sobre lías, en huevos de granito, con madera, con maloláctica, con fermentación con pieles…

Hay muchos vinos D.O. Rías Baixas, no hay un solo carácter, no hay un solo Albariño, no hay un solo D.O. Rías Baixas.

Estados Unidos es el primer mercado internacional de los vinos D.O. Rías Baixas y Reino Unido, el segundo. ¿Por qué motivo cree que estos países se sienten especialmente atraídos por estos vinos?

Estos tipos de vinos gustan mucho al consumidor, encuentra lo que está buscando: vinos frescos, afrutados, con tradición y vinculados con un lugar muy especial, que es Galicia. Por la gente, los caminos, el turismo, los mariscos, el pescado… tienen cariño por Galicia. Y porque no hay muchos, esto también es importante.

Como master of wine, ¿cómo ve la proyección de futuro de la D.O. Rías Baixas?

La D.O. Rías Baixas tiene muy buen futuro, ya que hay demanda. Los jóvenes están comenzando a interesarse y a trabajar en la elaboración de vinos, pero algo también muy importante es que los grandes productores trabajan bien.

Yo vine por primera vez en 1997 y había 1.500 hectáreas de viñedo y unos 130 productores. Actualmente, son 4.200 hectáreas y 181 productores. Tengo una visión muy positiva de la D.O. Rías Baixas. ¡Cuánto ha cambiado y evolucionado en 25 años! Sigue siendo muy dinámica.

Un desafío que veo es el precio de la uva, ya que hay cierta presión para comprar tierras debido a la demanda que hay en el mundo. El consumidor está dispuesto a pagar más por un Albariño, pero hay que tener cuidado si los precios suben demasiado.

Vino a Galicia por primera vez en 1997 y, tirando de hemeroteca, le hemos visto afirmar en más de una ocasión que Galicia es una zona que despierta enormemente su interés. ¿Volveremos a ver a Tim Atkin pronto en la D.O. Rías Baixas?

Estoy seguro. Estoy pensando en volver todos los años. Antes no tenía tiempo, pero estoy fascinado con esta región. Me encanta la gente, la comida y los vinos. La D.O. Rías Baixas, así como otras Denominaciones de Origen de Galicia, me encantan.