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18 de agosto

Los colores del vino en la D.O. Rías Baixas

Viñedo de la D.O. Rías Baixas

“Blanco como el azul del mar, blanco como el verde de las hojas…” ¿Te suena? Si sueles escuchar la radio, es probable que se te haga familiar este arranque de nuestro spot Blanco como Ninguno, y su colofón: “Denominación de Origen Rías Baixas, Albariño como Ninguno” o quizás hayas visto nuestros anuncios en la televisión, las estaciones de tren o el aeropuerto. Pero… ¿Sabes qué hay detrás de ellos? Quédate y descubre los colores de nuestros vinos D.O. Rías Baixas y por qué decimos que el nuestro es un Blanco como Ninguno y un Albariño como Ninguno. 

El del vino es un mundo marcado por el color: el color de las uvas; las distintas tonalidades de un mismo color que puede adquirir un vino durante su elaboración o crianza; los verdes, amarillos y marrones que se van extendiendo por los viñedos a lo largo de las distintas fases del proceso vegetativo, desde la brotación a la vendimia o tras su fin, con la poda… Cada región vitivinícola tiene sus tonalidades, pero en todas ellas, el color tiene un enorme protagonismo. 

Los tipos de vino y el color

Pero el uso de los colores en nuestro mundo no siempre es súper preciso. Y como muestra tenemos la clasificación de los vinos por su color; el vino blanco no es blanco, bajo esta denominación se encuentran vinos de color claro que pueden ir del amarillo verdoso a tonalidades más ambarinas, cercanas al naranja. No existe constancia histórica de por qué se denominan vinos blancos, pero lo más probable es que surgiese como forma de diferenciarlos de los tintos. ¿Y por qué tintos y no rojos? En otros idiomas el tinto recibe un nombre más fiel a su color, como vino rojo o vino negro, pero el nombre en español se atribuye al término latino tinctus, teñido, y la explicación que le ha dado la ciencia es que guarda relación con la costumbre del Siglo de Oro de teñir el vino blanco con tinto para producir una especie de clarete. 

El color del vino D.O. Rías Baixas

En la D.O. Rías Baixas, como ya te hemos contado y ya sabrás, elaboramos 9 tipos de vinos blancos, tintos y espumosos, pero nuestro vino más importante, de fama mundial, es el Albariño D.O. Rías Baixas, un Blanco como Ninguno, de color amarillo pajizo con reflejos de verdosos a dorados y que toma su color, su sabor, su complejidad aromática y su estructura de un terroir único, inigualable e irrepetible en matices y colores y que hace que nuestro Albariño sea totalmente diferente a otros que se elaboran en otras latitudes; un Albariño como Ninguno.  ¿Quieres saber cómo cada uno de estos elementos suma a ese resultado final? ¡Vamos allá! 

Las uvas 

Las uvas de la variedad Albariño son de un color verde intenso y mate desde la fructificación hasta que se acerca el envero, el momento del ciclo vegetativo en el que las uvas empiezan a mudar a un amarillo brillante y se acelera la maduración. Este proceso, que se produce poco a poco en cada racimo, es uno de los espectáculos más bonitos que pueden admirarse durante el verano en un viñedo de la D.O. Rías Baixas.  Cuando se acerca la vendimia, el amarillo de las uvas se torna ligeramente más oscuro y el fruto empieza a concentrar azúcares. 

La Albariño es una variedad autóctona de Rías Baixas y es aquí donde alcanza su máxima expresión cualitativa. Posee una gran capacidad de producción de azúcares, superando un volumen de alcohol del 12% y una riqueza en ácidos que muy pocas variedades consiguen en todo el mundo. Su riqueza en componentes aromáticos y sápidos hace sus vinos muy identificables, ya sabes, 100% Rías Baixas. 

El viñedo

La vid en la D.O. Rías Baixas tiene un color verde espectacularmente brillante y digno de admirar desde que arranca la brotación hasta la vendimia. Las pérgolas o parras que puedes observar casi en cualquier esquina de nuestra subzona del Val do Salnés, pero también en nuestras otras cuatro subzonas, se vuelven especialmente frondosas gracias al sol, la humedad y la brisa del Atlántico en primavera y verano. Sus hojas son las responsables no solo de trasladar nutrientes a nuestras uvas, sino también de protegerlas del sol si es excesivo. Tras la vendimia, las hojas amarillean primero y se tornan pardas después, dejando un paisaje muy otoñal en el entorno de nuestras bodegas. Las raíces de nuestros viñedos captan y trasladan a las uvas esa mineralidad presente en los suelos graníticos tan identificable en nuestros vinos. 

Los suelos

La composición granítica de nuestros suelos confiere a nuestras tierras la tonalidad parda del xabre (granito en descomposición) y el brillo plateado de esa roca tan predominante en nuestros suelos y paisajes. Los suelos aportan mineralidad y retienen el grado de humedad justo para que nuestros viñedos se desarrollen al máximo cada primavera y verano, dando lo mejor de sí. 

El océano 

El Albariño D.O. Rías Baixas también lleva en su esencia el azul del mar, del océano Atlántico, que nos aporta humedad, un clima suave, con precipitaciones abundantes en otoño y primavera y brisas que mantiene secos nuestras hojas y racimos. También nos aporta esa salinidad que el viento y las nieblas trasladan tierra adentro, impregnando nuestras uvas y dejando una huella y una personalidad extraordinaria a nuestros vinos atlánticos. 

El sol

Si hay un color que se identifique con el de nuestros vinos es el color de un rayo de sol sobre un viñedo de la D.O. Rías Baixas en verano. La luz del sol es imprescindible siempre en cualquier viñedo, pero en nuestro caso tenemos el privilegio de elaborar vinos en un lugar con más de 2.220 horas de exposición solar al año y temperaturas cálidas durante el verano. 

Albariño D.O. Rías Baixas

Hasta ahora hemos hablado de todos esos colores y matices que la naturaleza y el terroir aportan a nuestros vinos, pero si ya has brindado más de una vez con alguno de nuestros Albariños D.O. Rías Baixas, sabrás que existen matices y tonalidades dentro de ese amarillo pajizo, y mucho de ello tiene que ver con el proceso de elaboración o crianza. Los Albariños de tonos más oscuros suelen haber pasado por procesos de maceración o crianza, a menudo en barrica. Por su color puedes identificarlos en la copa; en boca percibirás que son vinos extraordinarios, con matices de fruta madura, vainilla, panadería… ¡Una delicia! 

 ¿Y ahora? ¿Entiendes por qué hablamos de nuestros vinos como “blancos como el azul del mar y el verde de las hojas”? Nuestra variedad autóctona ha tenido una expansión internacional tan grande como la de nuestros vinos y puedes encontrar Albariños de otras latitudes, desde California a Australia, pero ya sabes por qué, ninguno como el de Rías Baixas. ¡Salud!